CUELLO DE TEXTO: cómo reducir la fatiga cervical al usar pantallas

Una pantalla demasiado baja, un monitor ubicado a un costado o el celular apoyado sobre el escritorio pueden llevarnos a inclinar o girar el cuello durante largos períodos. Sostener esa postura aumenta la demanda muscular y puede favorecer la aparición de molestias, tanto en la oficina como en casa.

La expresión «cuello de texto» se utiliza para describir molestias asociadas al uso prolongado de pantallas. Entre las más frecuentes se encuentran el dolor o la rigidez en el cuello, la tensión en los hombros y las molestias en la parte alta de la espalda.

Cuatro ajustes para incorporar a tu rutina

  • Ubicá el monitor de frente. Colocá el borde superior de la pantalla a la altura de los ojos o apenas por debajo, de modo que puedas leer sin girar el cuello ni inclinarlo de forma sostenida.
  • Si usás una notebook durante períodos prolongados, elevá la pantalla. Usá un teclado y un mouse externos para ajustar la altura de la pantalla sin elevar los brazos.
  • Acercá el celular a tu línea de visión. Apoyá los antebrazos para evitar sostener el dispositivo con los hombros en tensión.
  • Alterná tareas y posturas. Aprovechá las pausas breves para levantarte, moverte y cambiar de posición.

Si las molestias se repiten o persisten, solicitá una revisión ergonómica del puesto. Si aparece hormigueo, entumecimiento o pérdida de fuerza en brazos o manos, consultá a un profesional de la salud.

En Consultora BL evaluamos puestos de trabajo y proponemos mejoras adaptadas a las tareas, los equipos y las necesidades de cada persona. Las imágenes muestran cómo cambia la carga cervical estimada al variar el ángulo.

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